Cómo escribir 26 relatos cortos en 26 semanas

Suena a locura, ¿verdad? Como comerse 26 tortillas de patata en 26 días. O 26 torrijas en 26 minutos. Escribir 26 relatos cortos en 26 semanas, si las matemáticas no me fallan, equivale a un relato cada siete días. ¿Cómo escribir una historia de lunes a domingo? Es de perogrullo lo que voy a soltar, pero es cierto: sentándote a escribir. Por cierto, parto de la base de que te defiendes escribiendo relatos cortos. Si no es así, lee este artículo.

Decía Ray Bradbury que no se pueden crear 52 relatos consecutivos malos, que alguno de ellos sería bueno. El 1 de agosto de 2018 empecé la aventura de escribir una historia corta cada semana y he sobrevivido a la mitad del reto.

En este artículo te doy consejos, basados en mi experiencia, para ponerlo en práctica. Te aseguro que ha sido la decisión creativa más importante que he tomado en mi vida como escritor (además de los baños de agua helada a las dos de la madrugada y de las pinzas electrificadas en los pezones, pero eso lo dejo para un artículo sobre el mecanismo del dolor en ambientes creativos).

Cómo escribir el relato número 1

Este sale solo del cascarón. Es el principio del compromiso. ¿Cómo no va a nacer casi por su cuenta? Estás deseando sentarte a escribir todas las ideas que llevan días dando vueltas en la cabeza, rogándote un primperán. Vomítalas. Empieza por demostrarte que puedes con el primero. Ya vendrán los siguientes.

Cómo escribir el relato número 2

Este tampoco plantea ningún misterio. Si quieres uno, ponte a buscar la pareja a todos los calcetines de tu cajón. Aprovecha el subidón que te tiene aún flotando en el manantial de las ideas. Escoge una de ellas y desarróllala.

Cómo escribir el relato número 5

Semana número 5. Tictac, tictac. El tiempo apremia. Ningún comienzo te parece bueno. Te estás volviendo exigente. Es el momento de crear una cadena de montaje. Sí, existen las cadenas de montaje para escribir relatos cortos. Aprende el proceso y ponte en el pellejo de ese genio creativo llamado Chaplin cuando rodó «Tiempos Modernos».

Anótalo todo

Y con todo me refiero a todo. ¿Recuerdas la película de «Seven»? El asesino en serie acumulaba centenares de libretas escritas hasta los márgenes con reflexiones. No estaría mal que imitases su método. Ojo: el de escribir. El de descuartizar, como mucho, en los relatos.

De esas libretas saca material para tus historias.

Busca tu momento

Después de cenar, en el transporte del metro, madrugando una hora más que los demás, acostándote una hora después, a media tarde… Hay 24 horas al día para escoger. ¿Que tienes pareja, hijo, un trabajo absorbente y un perro? No te preocupes. También existe una estrategia. En este artículo te lo cuento.

cómo escribir
Cuánta vida tiene un retrete y qué poco se escribe sobre él.

Averigua dónde está tu espacio

Vale, ya has encontrado media hora al día. O una. ¿Dónde la vas a usar? Durante un tiempo, escribía sentado en la taza del retrete. Mis piernas se dormían antes de que los personajes hicieran algo interesante, así que busqué otro lugar.

El metro me sirve para escribir un primer borrador. El ordenador, para corregirlo. Y el salón de mi casa, para pasear con el manuscrito y leerlo en voz alta, que es la última fase del proceso de creación del cuento corto. 

¿Y a ti? ¿Se te ha ocurrido ya un rincón para escribir?

Cronología

Esto es un ejemplo. Adáptalo a tus necesidades. 

Lunes: elige una idea y que ronronee en tu cabeza.

Martes, miércoles y jueves: escribe la historia.

Viernes: déjala reposar.

Sábado: corrígela.

Domingo: Léela en voz alta y aplícale los últimos retoques. Siéntete libre de celebrarlo gritándole al mundo desde la ventana que eres el p@#¢o amo.

Cuál es tu motivación

Este punto es fundamental. Escribir 26 relatos en 26 semanas (o 52 en 52 si quieres cumplir con el #RetoRayBradbury) necesita una razón poderosa. Y no vale solo con que te gusta escribir. Eso es como la ropa interior: se supone que está ahí aunque no se vea.

En mi caso, me sumergí en el reto porque estaba desviándome de mi objetivo de escribir cada día. Era una forma de obligarme. Y, además, de generar un buen número de historias con las que trabajar en el futuro.

Cómo escribir el relato número 15

Ya tienes herramientas para defenderte con los 15 primeros. A partir de aquí, el proceso rutinario puede ayudarte o jugarte una mala pasada. Has establecido unas normas, una especie de cadena de montaje y, como tal, es repetitiva. ¿Podría matar la creatividad? Sí, si eres de los que piensa que la inspiración existe. Desengáñate leyendo «La inspiración es una trola muy gorda».

Mi relato número 15, «El día que conocía a Robert de Niro», estuvo a punto de no publicarse a tiempo. Incluso, y esto negaré frente a un juez haberlo dicho, puede que saliera a la luz un día después de lo acordado.

Procrastinar, qué difícil nombre tienes

El enemigo número uno de un escritor no es la hoja en blanco. Ni una mala trama. Ni siquiera el hambre. Es la procrastinación. No vale con posponer la escritura para el día siguiente. Hay que comprometerse con el ahora. Sacar fuerzas de flaqueza (en un escritor que pasa hambre, es fácil).

Comprométete con la escritura

No son solo cuatro palabras. Es mucho más. Una forma de vida, quizás tu propósito en ella. En cualquier caso, haber cumplido con el compromiso te convierte en una persona más feliz al meterte en la cama. Suena a libro de autoayuda, pero no lo es. Como sugerí al principio del artículo, es de perogrullo.

Covey decía que lo más importante es que lo más importante sea lo más importante. En mi caso, la escritura está entre los elementos más importantes, junto a mi pareja y a mi hijo. ¿Y para ti? ¿El domingo de fútbol y cervezas? ¿La música? ¿Caminar descalzo por la playa?

Cómo escribir el relato número 26

Este es muy fácil. El último relato tiene cola de espera. Todos quieren ser él. Te aconsejo que aproveches la inercia y vayas a por el reto completo, los 52.

Si se te acaban las ideas, aquí tienes unas cuantas. 

Si te ha gustado el artículo, te agradecería que lo compartieras en las redes sociales. Me ayuda a seguir escribiendo otros. Y si quieres hacerme un hombre muy feliz, compra cualquiera de mis libros de relatos. «TR3S. Cómo olvidar lo inolvidable y otros relatos para recordar», es el último que he publicado.

 

 

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“TR3S. Cómo olvidar lo inolvidable y otros relatos para recordar” es un conjunto de historias que pertenecen a la narrativa breve. En ellas hay de todo: perros hambrientos, un cadáver incómodo, un asesino condenado a vender seguros por las casas, un amor de ciencia ficción, besos robados, un detective torpe acosado por lectores de Amazon, juegos literarios, rupturas dolorosas, padres que son hijos, hijos que son padres… Y humor. Puedes hacerte aquí con él.

 

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