Marty McFly: Regreso al futuro, que ya es nuestro presente

Los de mi generación tuvimos suerte: disfrutamos de una adolescencia llena de trilogías cinematográficas de las de antes, con su relato coherente, sus diálogos creibles, su emoción en cada fotograma, sus finales memorables. Películas como Superman, La guerra de las galaxias, Indiana Jones o Regreso al futuro, con sus secuelas, ocupaban gran parte de nuestras charlas en el recreo o servían como base para idear nuevos juegos.

marty2
Es cierto que los efectos especiales, vistos desde nuestra atalaya ultratecnológica, nos parecen diseñados y programados por niños de seis años (de aquella época, he de especificar, porque un niño de hoy toquetea su tablet y te organiza una trilogía de Lego en dos tardes). La cosa es que las actuales películas de héroes voladores en calzoncillos, o de los juguetones hambrientos, o del niño mago, están muy bien realizadas visualmente, pero el armazón que sujeta todo, la historia, no soporta ni veinte minutos de cubo de palomitas, refresco gigante y elevador para el niño.

Con Marty nos identificábamos todos. El patinete con el que huía de los malos, los rasgueos de guitarra que al final vuelven las cosas a su sitio, el científico loco al que queríamos como tercer abuelo, el almanaque que alguna vez hemos soñado atesorar, la posibilidad de salvar a tu padre del acoso escolar… Porque, ¿quién no ha deseado de niño demostrar a su padre que está a la altura, que ya puede morirse tranquilo porque él se encargará de perpetuar el apellido, la empresa o lo que haga falta? Y luego estaba el Delorean, aquella máquina del tiempo con ruedas que chamuscaba el asfalto al desaparecer en el horizonte y que abría sus puertas de arriba a abajo como el deportivo de la Pantera Rosa.

Desde hoy, su futuro es nuestro presente, y aunque no existen coches voladores, ni cordones que se atan con un gesto, ni hologramas que te devoran, ni patines que surfean a un metro de la superficie, sí contamos con diversos aparatos que nos permiten hacernos fuertes en el sofá, pulsar un botón y volver a disfrutar de Marty McFly, de Doc, del Delorean y de toda la magia que se introdujo en nosotros aquellas tardes de cine y que, a día de hoy, el futuro ya, aún nos emociona.

 

 

Si te suscribes al blog, te llevas el "Directorio de editoriales españolas que aceptan manuscritos".  Si estás pensando en contactar con alguna, te ayudará mucho. La suscripción incluye “Concursator”, una guía/check-list para participar en concursos literarios. Además, cada dos semanas te llegará un correo de contenido inédito con enlaces a concursos y a los artículos más interesantes de la blogosfera.

* Campo requerido
Consentimiento *
Responsable: David Generoso Gil Finalidad: gestionar la suscripción Legitimación: tu consentimiento Destinatarios: los datos que me facilitas estarán gestionados a través de Mailchimp. Ver política de privacidad de Mailchimp Derechos: podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos Información adicionalPolítica de privacidad

Deja un comentario

Responsable: David Generoso Gil Finalidad: gestionar los comentarios Legitimación: tu consentimiento Destinatarios: los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Webempresa (proveedor de hosting de davidgeneroso.com) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Webempresa Derechos: podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos Información adicionalPolítica de privacidad