9 cosas que mi yo del futuro debería contarme sobre escribir relatos cortos

escribir relatos cortos

¿Te has he preguntado alguna vez cómo sería volver a la edad de 20 años, pero con la experiencia que has acumulado? Yo sí. Muchas. Y no me refiero sólo a visualizarme escribiendo mejores relatos cortos, sino a la manera de afrontar los problemas, de aprovechar el tiempo, de vivir el momento sabiendo que puede ser único. Estoy pensando incluso en cómo se relacionaba mi yo de 20 años con las mujeres. Le habría venido muy bien una dosis extra de autoconfianza. 

Si mi yo del futuro hubiera viajado al pasado, me habría gustado que me contase algunas cosas sobre escribir relatos cortos. Y sobre la invención de los smartphone, para haber invertido en esa industria. O lo de las pizzas de chocolate, para haber emigrado de este planeta. Por si acaso a ti te sirven, mi yo del presente te va a quitar algunas ideas de la cabeza:

 

1. No te harás millonario antes de los 40

Nada. Ni una posibilidad. En este país, la mayor parte de los escritores vive regular. Y el grupo de los que nos dedicamos a los relatos cortos, cuentos o microcuentos, rebuscamos en los contenedores de los novelistas que viven regular o de los que colaboran en periódicos nacionales.

Si aun así te conformas sólo con lograr unos ingresos razonables que te permitan calmar el hambre, pagar el alquiler de una pequeña habitación sin acceso al baño y comprar ropa en uno de cada cien períodos de rebajas, te espera un camino largo y duro.

 

2. Madrugarás más que los gallos

Dicho de otra forma: Dios te va a ayudar muchísimo. Y no me refiero a este D.I.O.S., sino al del refrán. Hace un tiempo te conté ocho trucos para escribir relatos cortos si no tenías tiempo. Te prometo que madrugar funciona. En el silencio de la mañana las historias fluyen mejor. Parecen hidratadas por el rocío o bendecidas por esos primeros rayos de sol que iluminan las ideas con una luz diferente.

 

3. Tendrás que leer muchos libros

Y con muchos me refiero a todos los que caigan en tus manos. Lee como si lo necesitases para respirar. En realidad, si es verano y pasas las hojas muy rápido, hacen de abanico y te ayudan a ello.

Lee a los grandes autores, a los que tienen que aportarte cosas, a los que pulirán tu estilo.

También puedes leer libros de recetas de cocina, guías de viajes, prospectos de medicinas, manuales de electrodomésticos, revistas de moda, contratos de compra venta… Adquirirás conocimientos que aportarán detalles a tus historias.

Saca libros de la biblioteca de la universidad, de la biblioteca del barrio, llévatelos a escondidas de casa de tus padres, pídeselos prestados a los amigos, pasa el día en la FNAC leyendo cómics por la cara…

Aquí te dejé una lista de 11 inicios de relatos que marcaron mi vocación literaria. Es un comienzo.

 

escribir relatos cortos
En el futuro los escritores serán mitad robot mitad persona, como en casi todas las disciplinas artísticas.

4. Deberás apuntarte a cursos de escritura para escribir mejores relatos cortos

Yo, por ejemplo, estuve dos años siguiendo un curso por correo de Fuentetaja y tres años asistiendo a la Escuela de Letras de Madrid, con profesores como Jesús Ferrero y Juan Carlos Suñén. Y en la actualidad aprendo técnicas en diferentes plataformas online. Un buen escritor debe adquirir conocimientos a diario. Es como vivir: nunca dejas de aprender pese a que crees saberlo todo. Y sí, se puede aprender a escribir como asegura la profesora de escritura creativa Diana P. Morales en este post.

 

5. Los amigos te considerarán el rarito del grupo

Asúmelo. Estarás al nivel de Pablito, el gafapasta al que no veías de septiembre a junio porque se encerraba en casa a estudiar. O al de Jorgito, que se hurgaba la nariz y enganchaba los mocos bajo el pupitre con la excusa de que otros pegaban los chicles.

Tu afición por escribir y ofrecer a los amigos tus relatos cortos en primicia, te envolverá en un halo de brujería. Pero no dejes de hacerlo y de preguntarles qué les han parecido. Y de vez en cuando amenaza con mutarles en rana, para que se anden con cuidado.

 

6. No publicarás con ninguna gran editorial (porque tú no querrás)

Apenas quedan ya grandes editoriales. Eso para empezar. Y acceder a las que hay es cada vez más difícil porque somos muchos llamando a sus puertas. Yo estuve ahí, golpeando con los nudillos con mi primer libro de relatos, D.I.O.S. No era una editorial muy potente, pero tenía su mercado. Al final desistí porque la distribuidora me aseguró que, si se imprimía, dejarían las cajas con los ejemplares en sus almacenes.

Te cuento un secreto: no hace falta publicar con una gran editorial.

Amazon o cualquiera de las otras plataformas digitales te permite autopublicarte. Y el porcentaje que recibes por las ventas es infinitamente mayor. Además, la promoción la vas a tener que hacer tú igual. Y es que, sin un apoyo total de la editorial, no apareces en las estanterías de la FNAC o de la Casa del Libro. Y no te engañes, esa infraestructura sólo está reservada para Pérez Reverte y compañía.

En una plataforma digital cobrarás cada mes en función de unas ventas que se reflejan en las estadísticas actualizadas al instante. Por el contrario, las editoriales clásicas mantienen toda esa información bajo una llave que ocultan en la boca de un pez al que se ha tragado un calamar gigante que vive en el fondo del mar.

 

7. Vive muchas experiencias

Y hazlo ahora mismo. Deja el móvil o el ordenador y sal a la calle a hablar con la gente. Súbete al primer autobús que pase y viaja hasta la última parada. Bájate y abre un paquete de donuts en un supermercado. Y cómetelo antes de pagarlo. Allí mismo, delante del guardia de seguridad.

O súbete a la chepa de un funcionario de correos y grítale ¡al galope! mientras recoge las cartas del buzón.

Cualquier experiencia es enriquecedora. Nada de encerrarse en tu casa a escribir relatos cortos. Que sí, que te apetece mucho, lo sé, pero también hay que vivir para luego poder escribir. Aunque escribir sea otra forma de vivir.

escribir relatos cortos
En el futuro las historias de amor serán más… mecánicas.

8. Si escribes para ligar, olvídalo

Jajajajajajajajajajajajaja. No sé si ha quedado suficientemente claro. Lo repito: jajajajajajajajaja.

Un escritor es el personaje menos atractivo del mundo. Por eso escribimos, para inventarnos personajes que triunfen, que consigan los sueños que se proponen, que se lleven a la cama a la chica o al chico, que interpreten la vida que a nosotros nos gustaría. Así que, olvídate de ligar.

Salvo que Brad Pitt se dedicase a escribir. Ese binomio sí sería invencible.

 

9. Nunca pierdas el ánimo

Tendrás días en los que tus personajes parecerán muñecos de cartón, instantes en los que querrás arrojar tus historias por la ventana, relatos que no serán seleccionados por ningún jurado (y con razón). Te agobiará la sensación de que estás perdiendo el tiempo, de que deberías centrarte en tu familia y en tu trabajo y tirar por el desagüe tus sueños…

NO LO HAGAS. NI SIQUIERA LO PIENSES.

Sigue escribiendo. Y leyendo. Y disfrutando. Y escribiendo otra vez. Al final esos personajes acartonados cobrarán vida. Y una ráfaga de aire te devolverá tu narración a través de la ventana para que la corrijas una y mil veces. Y en una ocasión, uno de tus relatos cortos quedará tercero en un concurso modesto, pero será el comienzo de algo más grande. Y tu familia está deseando que escribas, seguro, porque cuando lo haces se te nota más feliz.

 

Mi yo del pasado habría aprovechado estos consejos si algún científico loco hubiera inventado la máquina adecuada y me hubiese plantado allí para contárselos.

Yo ya no estoy a tiempo, pero si tú estás empezando a plantearte en serio lo de escribir relatos cortos, o escribir a secas, hazle caso a mi yo del futuro, que lleva muchos años golpeándose con las piedras del camino.

 

 

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6 comentarios sobre “9 cosas que mi yo del futuro debería contarme sobre escribir relatos cortos

  1. ¡Hola!! he empezado a seguirte hace muy poco y me parecen muy interesantes tus publicaciones. Me gusta escribir y tengo un blog… tus consejos me han servido estos días para sacudirme la pereza y ponerme manos a la obra en el siguiente relato…¡gracias!

    1. Hola, Marta.
      Gracias por leerme y dejar tu comentario. Me alegro mucho de que te sirvan mis consejos. Espero que después de ese otro relato venga otro, y luego otro, y otro, hasta completar una colección 🙂
      Aquí estamos para lo que necesites.

  2. ¡Gracias David! por decir muchas verdades y llevar con humor este mundillo. Llevo siete años escribiendo pero hasta el diciembre pasado no intenté publicar una novela, y me he sentido muy identificada con el punto seis, y el punto nueve. El uno lleva al otro. La decepción del rechazo y las malas condiciones del mundo editorial te hacen pensar que no deberías seguir escribiendo.
    Pero como tu dices, cuando escribimos se nos nota más felices.
    Me alegro de haber descubierto tu blog.

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